La carga mental de las pequeñas cosas: comprar, llamar, pagar, responder
No siempre son los grandes problemas los que ocupan la cabeza.
A veces son veinte cosas diminutas: comprar algo, pedir un turno, contestar un mensaje, pagar un servicio, preguntar una fecha, llevar algo mañana.
Individualmente parecen insignificantes. Juntas forman un ruido de fondo permanente.
El peso no está solamente en hacerlas
Cada pendiente tiene al menos dos trabajos: hacerlo y acordarse de que hay que hacerlo.
El segundo suele ser invisible.
Por eso podés estar descansando y, de repente, pensar: “mañana no me puedo olvidar de llamar”. No estás haciendo la tarea, pero ya está consumiendo atención.
El inbox mental cotidiano
Llamamos inbox mental a ese lugar imaginario donde van cayendo compromisos, respuestas, compras y seguimientos que todavía no tienen resolución.
El problema aparece cuando ese inbox sólo existe en nuestra cabeza.
Sacalo cuando aparece
No hace falta convertir cada pequeña cosa en un proyecto.
Podés simplemente decir:
“Mañana cuando salga, recordame comprar pilas.”
“El lunes recordame pedir el turno.”
“Esta tarde recordame responderle a mamá.”
Memi busca que esa descarga sea rápida: aparece el pensamiento, lo dejás y seguís.
Productividad también puede significar tranquilidad
No todo sistema tiene que servir para hacer más.
A veces el beneficio es llegar al final del día sin repasar mentalmente todo lo que podrías estar olvidando.
Las pequeñas cosas seguirán existiendo. Lo que puede cambiar es cuánto espacio les prestás mientras todavía no podés hacer nada con ellas.
Vos seguí con lo tuyo. Yo me acuerdo.
Seguí vaciando tu inbox mental
¿Querés dejar de depender de tu memoria para los pequeños pendientes? Empezá a usar Memi.
Seguí vaciando tu inbox mental
¿Querés dejar de depender de tu memoria para los pequeños pendientes? Empezá a usar Memi y mandale eso que no querés olvidar.
